Sales al paseo de siempre 🐕.
El mismo parque. El mismo pipicán. El mismo trozo de césped que tu perro lleva meses recorriendo con la nariz pegada al suelo.
Pero ha llovido, hay humedad y, de repente, aparecen unas setas que ayer jurarías que no estaban ahí.
Tú probablemente las ves y sigues caminando.
Pero tu perro puede tener otros planes. 🫨
Y no, no hace falta irse al bosque para encontrarlas.
Las setas pueden crecer también en céspedes, jardines, parques y otras zonas verdes urbanas. Además, algunas pueden aparecer con bastante rapidez cuando se dan condiciones de humedad y temperaturas favorables. Organizaciones veterinarias como ASPCA y VCA advierten expresamente de su presencia tanto en zonas boscosas como en parques con césped y jardines. ASPCA
Por eso, con la llegada del otoño, quizá haya algo más que merece nuestra atención durante el paseo.
El suelo.
Otoño, lluvia y setas: una combinación bastante normal
En España, hablar de otoño y setas no es ninguna casualidad.
Las lluvias otoñales favorecen su aparición y en Catalunya septiembre y octubre son meses especialmente ligados a la temporada de setas. La Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria señala que es precisamente con las lluvias de otoño cuando comienza la temporada fuerte y recuerda que existen alrededor de un centenar de especies tóxicas en Catalunya. ACSA
Y este año tenemos un contexto especialmente oportuno para prestar atención.
El verano de 2026 fue extremadamente cálido y muy seco en buena parte de España. AEMET prevé que el trimestre octubre-noviembre-diciembre continúe siendo más cálido de lo habitual en todo el país, aunque la previsión de precipitaciones varía considerablemente según la zona. AEMET
En Catalunya, además, el otoño acaba de empezar con episodios importantes de lluvia. Es decir: no es raro empezar a encontrarnos setas donde paseamos habitualmente con nuestros perros.
Y eso incluye la ciudad.
También pueden aparecer en el pipicán
Cuando pensamos en setas solemos imaginar un bosque húmedo, una cesta y una excursión de domingo.
Pero un hongo no necesita esa postal.
Pero un hongo no necesita esa postal y puede aparecer muy rápidamente, incluso de un día para otro. ASPCA
Por eso puedes llevar meses entrando al mismo pipicán sin haber visto una sola seta y encontrarte varias después de unos días de lluvia.
La zona no se ha convertido de repente en un bosque. Simplemente han cambiado las condiciones.
¿Todas las setas son tóxicas para los perros?
No. Y esto es importante decirlo porque tampoco queremos convertir cada seta del parque en una película de terror.
Existen muchas especies que no son tóxicas. El problema es saber cuál tiene tu perro delante.
La identificación de setas puede ser complicada incluso para personas con experiencia. Y en perros tenemos una dificultad adicional:
Ellos no esperan precisamente a que llegue un micólogo.
Olfatean.
Lamen.
Muerden.
Y algunos directamente se comen lo que encuentran.
El Manual Veterinario Merck señala que los perros son particularmente susceptibles a este tipo de intoxicaciones precisamente por sus hábitos exploratorios y por su tendencia a ingerir cosas durante los paseos. Algunas especies de setas pueden provocar desde alteraciones leves hasta intoxicaciones graves e incluso mortales. Manual Veterinario Merck
Por eso, desde el punto de vista preventivo, la recomendación veterinaria es bastante sencilla:
Si no sabes qué seta es, evita que tu perro se la coma.
No necesitamos convertirnos en expertos en micología para pasear al perro. Necesitamos evitar que haga «la cata de setas«.
Y si le ha dado un mordisco, pero está perfectamente
Aquí está probablemente la parte más importante de este artículo.
Que tu perro parezca estar bien inmediatamente después de comerse una seta no significa necesariamente que podamos descartarla.
Dependiendo de la especie y de la toxina, los síntomas pueden aparecer rápidamente o retrasarse durante horas. Algunas intoxicaciones pueden afectar principalmente al aparato digestivo; otras pueden producir alteraciones neurológicas o afectar al hígado o a los riñones.
Entre los signos descritos en intoxicaciones por setas se encuentran:
- vómitos o diarrea;
- salivación excesiva;
- debilidad o letargo;
- descoordinación;
- temblores o convulsiones;
- cambios de comportamiento;
- y, en determinadas intoxicaciones, alteraciones hepáticas o renales.
Pero no deberíamos esperar a ver aparecer esa lista para actuar.
Algunas de las intoxicaciones más graves pueden tener un periodo inicial durante el cual el animal todavía no presenta signos evidentes. Por eso las recomendaciones veterinarias insisten en consultar rápidamente ante una ingestión sospechosa.
Entonces, ¿qué hago si mi perro se come una seta?
Aquí sí queremos que recuerdes cuatro cosas:
FOTO → HORA → MUESTRA → VETERINARIO
Haz fotografías.
Si puedes hacerlo sin perder tiempo, fotografía la seta que queda y también el lugar donde estaba creciendo. Para facilitar una posible identificación son útiles diferentes ángulos del sombrero, pie y parte inferior, además de una imagen del entorno. Vca
Recuerda aproximadamente cuándo ocurrió.
Decirle al veterinario hace cuánto tiempo pudo producirse la ingestión puede ayudar a valorar el caso. AniCura
Conserva una muestra si es posible.
Si quedan ejemplares similares, una muestra puede ayudar posteriormente con la identificación. Pero recogerla no debería retrasar la consulta veterinaria. Pet Poison Helpline
Contacta con tu veterinario.
No esperes a comprobar si aparecen síntomas. Ante una ingestión de una seta silvestre desconocida, las fuentes veterinarias consultadas recomiendan valoración profesional temprana.
En nuestro caso la lógica es todavía más sencilla.
No necesitamos saber el nombre de la seta para decidir si dejamos que nuestro perro se la coma.
Si no sabemos qué es, no se la dejamos comer.
La prevención empieza antes de que llegue a su boca
No queremos que después de leer esto salgas al parque mirando cada centímetro de césped con terror.
La idea es mucho más sencilla. Durante los periodos húmedos de otoño, echa un vistazo al terreno cuando llegues al parque o al pipicán, especialmente después de varios días de lluvia.
Si aparecen setas en una zona donde tu perro suele correr libremente, evita que las muerda o se las coma. En un jardín privado, las recomendaciones veterinarias incluyen revisar periódicamente el césped y retirar las setas antes de dejar salir al perro.
Y si tu perro pertenece al maravilloso club de:
«Todo lo que encuentro en el suelo merece al menos una degustación», quizá en estas semanas convenga vigilarlo un poquito más.
Un Abrazo!
Equipo Optimist